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¿Qué es el parto inducido?

¿Sabías que sólo el 5% de los nacimientos se dan en la fecha que estaban calculados? La verdad es que es un número muy reducido y es por esto que muchas embarazadas se preocupan cuando su médico les recomienda inducir el parto, aunque en muchos casos es recomendable.

Según nuestra naturaleza, los bebés pueden nacer entre las semanas 38 y 41 de gestación sin que se corra riesgo alguno, porque en este punto, su organismo ya se encuentra lo suficientemente maduro para sobrevivir fuera del útero. Cuando el trabajo de parto no comienza durante este periodo, el médico puede recomendar el parto inducido.

El parto inducido es aquel que se realiza antes de que comiencen de forma natural las contracciones debido a algún riesgo para el bebé o la madre.

Puede ser necesario programar un parto con ayuda de medicamentos por los siguientes motivos:

  • El embarazo ha superado las 41 o 42 semanas.
  • Cuando se rompe la fuente pero el trabajo de parto no progresa como debería.
  • Cuando se infecta el líquido amniótico.
  • Si hay desprendimiento de placenta, sea leve o moderado (condición llamada abruptio placenta).
  • Cuando se presenta preeclampsia
  • Si hay alguna enfermedades crónica como diabetes, problemas renales, enfermedades pulmonares o hipertensión arterial crónica.
  • Si el bebé está sufriendo, ya sea por retardo de crecimiento fetal o incompatibilidad de Rh (una diferencia entre el factor Rh de la madre y el bebé).
  • Tu médico considera que existe un alto riesgo de que des a luz

¿Cómo se realiza un parto inducido?

Existen varios métodos, incluso es posible que el médico utlice más de dos.

  • Prostaglandina: cuando el estado del cuello uterino es poco favorable, se usan óvulos o gel de prostaglandina (hormona encargada de estimular el útero para que inicien las contracciones), que se aplicarán en la vagina. Posiblemente, seis horas después de la primera aplicación sea necesario una o más dosis de prostaglandina, además de oxitocina para acelerar el trabajo de parto.
  • Ruptura de la bolsa (amniorexis): consiste en el rompimiento del saco o bolsa que recubre al bebé, utilizando una especie de gancho pequeño y largo. Se realiza cuando el cuello uterino tiene una dilatación de 2 ó 3 centímetros. Si esto no favorece las contracciones, es posible que el ginecólogo aplique oxitocina
  • Desprendimiento de membranas: durante el examen médico, el ginecólogo introducirá uno de sus dedos (protegido con un guante esterilizado) en la vagina para separar la bolsa (que recubre al bebé) de la pared uterina. Este método funciona sólo en algunas mujeres
  • Oxitocina sintética: es una hormona que también ayuda a la contracción de los músculos uterinos. Se administra por vía intravenosa (suero). La dosis inicial siempre es pequeña y se va incrementando gradualmente hasta que inicie el período de transición del parto (tengas una contracción cada tres minutos). Debido a que las contracciones inducidas con oxitocina sintética pueden ser fuertes y comenzar bruscamente, existe un riesgo mayor de sufrimiento fetal. Por eso tu médico deberá hacer un control riguroso del bebé y útero

¿Qué se siente durante el parto inducido?

Es muy parecido a un parto natural, también hay contracciones que iran aumentando conforme se acerque el nacimiento y cesarán cuando el bebé nazca.

15 diciembre 2017
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